Ciriñuela – San Millan – Viloria. Hoy toca paseo.

El despertador suena a las 07:00. He dormido como una marmota, que bárbaro, no me lo creo ni yo, estoy como nuevo.

Recojo el campamento, monto todo en la bici y voy al bar a devolver las llaves y a desayunar. Son las 08:00 y el bar esta cerrado. El dueño del bar y del “alberge” me había dicho que abría a las 07:30, pues nada voy para el bungalow y dejo las llaves dentro en el suelo.

Enga vamos para San Millán de la Cogolla.
Sube y baja hasta San Millán, antes paro en una gasolinera, compro 2 botellas de agua y tres toblerones, joer que desayuno mas atípico.
Llega a la gasolinera un holandés que tendrá unos 150 años montando un hierro que da pánico.
Me dice algo señalando la cadena de la bici y pienso que quiere un tronchacadenas, pero veo que mueve el pedal con la mano y la cadena gira bien pero hace un ruido de la hostia. Lo que quiere es aceite para engrasar la cadena. Le dejo mi spray del decarton. Le echa a la cadena casi todo el bote, da unas vueltas por la gasolinera y la cadena ya no hace ruido, que contento se ha puesto el tío.
Me suelta un “cenkiu” y se va dirección a Cirueña, va para Santiago y lleva tres semanas por España cargado como una mula.

¡¡¡Buen Camino Mortadelo!!!
¡¡¡Buen Camino amigo!!!

Entre Cirueña y Berceo
Curiosa manera de aprovechar los neumáticos.
Casi a la salida de Berceo veo un busto y paro a leer el cartel que hay junto al busto para averiguar quien es el personaje.
Es un tal Gonzalo de Berceo, mira que me suena a mi este nombre y al final caigo en la cuenta y me cago en la madre que lo parió, por su culpa repetí 2º de BUP dos veces por la literatura de las pelotas, que ganas de darle una patada al busto, pero nada le doy dos calvotes al busto, plas-plas y le digo: “¡¡¡Enga ahí te quedas Gonzalito, mamonazo!!!”” y me voy hacia San Millán de la Cogolla pensando “quien me iba a decir a mi que me iba a encontrar con el pájaro este otra vez después de tantos años”. Lo he perdonado, jejejeje.
Llegando a San Millán de la Cogolla.
Llego hasta donde se ve el monasterio que hay metido en el valle, lo miro y me quedo igual que estaba, vamos que ni fu ni fa. Es bonito y ya esta. El entorno si que es bonito de verdad.
Detrás de mi hay un abuelito en un margen de la carretera cogiendo hierbas. Le pregunto si la carretera que sube hacia el otro monasterio continua o termina allí, me dice que acaba allí, así es que ni subo, visto uno vistos todos. Y me quedo un rato charrando con el abuelo:
– ¿Qué es eso que coje?
– Es tomillo para hervirlo.
– ¿Se bebe usted el tomillo?
– Si, es muy bueno y también me doy friegas en el tobillo. Es que este invierno resbale con el hielo y me tronce el tobillo, se me pusieron todas las uñas negras y se me cayeron.
El hombre se levanta le pantalón y tiene el tobillo como…. no se como…. no se aprecia el tobillo y allí esta el hombre en el margen de la carretera en pendiente y desriñonao cogiendo tomillo.
– ¿Quiere que le ayude?
– No
– Pues que vaya bien, me voy. Adiós.
– Que tengas un buen día.
– Igualmente.
Vuelta para Cirueña, que 30 km. mas enrollaos me he pegado.
Llego a Cirueña y tiro hacia Santo Domingo de la Calzada.
Desde el Alto de Matacón
Llegando a Santo Domingo con la Sierra de la Demanda al fondo.
Paso por Santo Domingo, ya hay gente esperando a la puerta de un albergue que hay en el casco antiguo.
Ya veo grande hasta localidades normales y corrientes como es esta. Me voy. Siguiente pueblo Grañón. Busco un bar, ya tengo hambre. A un lado de la iglesia, esta el ayuntamiento y en la misma plazita una farmacia y al lado el bar.
Me hago medio bocata de chorizo y un par de vinos, mientras leo el “AS”, da gusto leer el “AS” cuando la liga la ha ganado el Barça. Me tomo un café y sigo con mi Camino.
Che que bo!!!!!
Ya estoy en Castilla-León
Primeros kms. por Burgos.
En fin… Redecilla del Camino…Castildelgado y….
Llegando a Viloria de Rioja
El Albergue:

Ya estoy en Viloria.
Una ducha, un te y a arreglar cuentas con Acacio.
Los únicos hombres del albergue somos Acacio y yo, luego esta Orieta y 7 mujeres centroeuropeas de todas las edades.
Cuando me han visto entrar en el cuarto donde están las camas se han cortado un poco, me he instalado en el rinconcito que hay al fondo junto a los aseos, donde esta la estufa. He desecho las alforjas, me he pegado una ducha y cuando me han visto circular por allí en calzoncillos se les ha pasado el corte.
En fin… que aquí estoy en los banquitos que hay fuera del albergue con un te y un cigarro tomando el sol. Por aquí están todas, luego dicen que en España hablamos a gritos.
Hace cinco minutos han llegado los dos últimos inquilinos, hombres, y esto ya esta completo.
Esto se ha convertido en un gallinero, el personal se esta desmadrando.

Pasamos la tarde circulando por el albergue como si estuviéramos en nuestra casa. Hablamos unos con otros como buenamente podemos. Los dos hombres que llegaron los últimos son de Grenoble y uno habla castellano. Me ofrece una cerveza. Le digo que no, si me arranco, dejo la nevera mas limpio que la funda de un violín y no es plan.

Que agusto se esta aquí con el olor a incienso, la musiquilla y la estufa de leña. Parece rollo zen, mañana igual madrugo un poco mas y hago un poco de Tai-chi antes de arrancarme a dar pedales, jejeje.

Vamos a cenar. Estas son las nacionalidades de los inquilinos:
– Abuelita de Viena
– Mujer de Munich.
– Mujer de Hamburgo
– Chica danesa que vive y trabaja en Alemania
– Francesa de París.
– Portuguesa que vive en París.
– Los dos cuñaos de Grenoble
– y yo.
Me falta un inquilino pero no consigo recordarlo, o en realidad, solo eramos nueve. Pero Acacio me dijo que solo acogía a   10 personas y el albergue esta completo.

Acacio se da cuenta que soy el único que habla castellano en el albergue y me dice que me ponga a su lado.
A mi me da igual y me quedo donde estoy entre la abuelita de Viena y la mujer de Munich. Ya me las arreglare.

Acacio dice unas palabras en castellano, uno de los cuñados de Grenoble traduce al francés. Orieta traduce al italiano, la mujer de Munich del italiano al Alemán y todos contentos.
A cenar: una sopa, arroz, un guiso, ensalada y vino a go-go. Ah!! y postre.

La abuelita sirve la sopa a todos. Acabamos el plato y todos repetimos.
Yo sirvo el arroz y la danesa pone junto al arroz un poco del guiso. Esto parece un cuartel.
Y venga a darle al vino.
Durante la cena hablamos unos con otros como buenamente podemos. Después del postre seguimos dándole al vino. La danesa se arranca por los Beattles y a mi se me ocurre entrar en el foro y les pido a todos que saluden en sus idiomas. Acacio nos hace una foto para inmortalizar el momento.

– La chica de primera linea es de París.
– El calvito es uno de los de Grenoble.
– La chica rubia la danesa.
– La siguiente es de Hamburgo.
– La que esta justo debajo del cuadro es de Munich.
– El señor que solo se le ven las piernas es el cuñado del calvito.
-La chica que hay a su lado es la portuguesa que vive en París.
– El de la camiseta blanca no se quien es.
Un par de cigarros fuera del albergue y guardo la bici. Cuando entro ya no hay nadie, que jodíos/as ya se han acostado.
Tienen que estar reventados de andar porque no han pasado ni 15 minutos y ya hay orquesta.  Y son las mujeres porque los de Grenoble y yo estamos en el rincón por donde se entra la baño y el ruido viene del otro lado.
Hasta mañana.
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