O Castro de Dozón – Santiago de Compostela

Otro madrugón, el último de la excursión.

Me quedo en la cama mientras los peregrinos y el de la bici recojen sus cosas y se van marchando.

A las siete y media empiezo a recojer mis cosas.

Hoy la jornada está clara con todo lo que llovio ayer. Por la carretera hasta Santiago.

Saco la bici de la habitación y las alforjas para montarlo todo en la calle. El de la bici está sentado en una mesa que hay en el recibidor del albergue y resulta que no es el de la bici, es la de la bici. Una mujer de más de cincuenta años con una bici de cicloturismo y sus cuatro alforjones grandes. Está leyendo una guía. Saludo y me devuelve una sonrisa de las de compromiso. Me da a mi que esta se ha despertado por mis ronquidos y ya no se ha vuelto a dormir, si no es por eso no entiendo esa sonrisa tan falsa, pero bueno. Le deseo “Buen Camino” y me largo. Me largo sin desayunar y paso de volver al bar, no me apetece retroceder ni medio quilómetro. No tengo ganas de na.

Quitando cuatro repechillos es todo cuesta abajo hasta Lalín. Vaya un frío que paso hasta llegar a Lalín.

Desayuno en un bar que encuentro abierto, anda que no cuesta encontrar un bar abierto, joder…. En el bar están hablando de las tarjetas negras de Caja Madrid. No se de que va la película. Pregunto y me dan un periódico. Vaya tela. No me había enterado de nada de esto. Si todos estuviesemos en el camino todo el día, nuestros chorizos podrían hacer y deshacer a su antojo que no nos enteraríamos de nada.

Vaya… ni a proposito. Esta última mierda me hace volver de un solo guantazo a la asquerosa realidad que nos envuelve desde hace unos años. Que se gasten todo lo que roban en medicamentos para alguna enfermedad chunga que les caiga del cielo y que les den por el puto culo.

A seguir.

Principalmente es todo cuesta abajo hasta el río Ulla. Algunos ciclistas domingueros vienen en sentido contrario, también van abrigados y eso que van subiendo. Se ve que acaban de empezar porque con un par de cuestas de estas entras en calor en medio minuto.

A partir del río hay que subir. Me quito el maillot de manga larga y a subir un rato. Son cuatro o cinco quilómetros de subida y vuelta a bajar y vuelta a subir. Hombre!!! un bar. Paradita técnica. Un poco de orza con unas cervezas me dan para terminar la excursión.

Sentado en el bar miro en el GPS y veo que carretera y track del camino se acercan bastante un poco más adelante.

A unos quinientos metros del bar giro a la derecha y ya a seguir el track hasta Santiago. Un repechillo que termina pasando por debajo de una autovía. Una curva a la izquierda y aparezco justo en el puente del accidente del tren. Vaya mal rollo de lugar. Leo algunas de las dedicatorias que hay allí y continuo.

Ya tengo Santiago a la vista.

Bajo la cuesta esa de la foto y nada más llegar bajo del todo, vuelvo a subir todo lo bajado pero ya dentro de la ciudad. Llega un momento que voy por calles en las que las casas tienen pinta de ser del casco antiguo. Doblo una esquina y ya veo gente con mochilas, peregrinos, ya debo estar cerca.

Cada vez hay más gente y así, sin vaselina, me encuentro en la plaza del Obradoiro delante de la catedral. Que gentío.

A unas chicas que hay allí haciendo fotos les pido que me hagan un par con mi teléfono.

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Me siento un ratillo allí. Mando un whatsapp a casa. Me fumo un par de cigarros y al nido que ya tengo reservado desde antes de ayer.

Mañana me quedo aquí a pasar el día. Pasado mañana en tren para Alicante.

Hasta el año que viene, si no pasa na!!!

Fin de fiesta

Fin de fiesta

Track Wikiloc

Fotos en Flickr

Publicado en Alicante-Sevilla-Santiago, Camino Sanabrés 2014, Sevilla-Santiago | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario